La Audiovideoteca es un centro de producción audiovisual y un archivo, dedicado a la preservación, conservación, catalogación y difusión de la cultura argentina contemporánea.
Está integrado por:
- Entrevistas audiovisuales -producidas por un equipo propio- que abordan la vida de los artistas y el proceso creativo de las diversas disciplinas: Literatura, Teatro, Artes Visuales, Música y Cine.
- Un fondo documental que reúne registros en audio y video con programas televisivos y radiales, lecturas, exposiciones, obras teatrales, documentales y filmes sobre la vida y obra de escritores, artistas visuales, personalidades del teatro y músicos argentinos.
Para visualización
concertar turno de
lunes a viernes
de 14 a 18 horas
via mail o por teléfono al
4806-1659/1647
Entrevista realizada en julio de 2008 en el barrio de San Nicolás, Buenos Aires.
Política y creación
Mi participación en “Tucumán Arde” se dio sobre el 68 o 69. Nosotros -digo nosotros porque éramos un grupo bastante numeroso- y yo queríamos decir que en la República Argentina no hay nada que se pueda vivir limpiamente o pura, pura, como en estado puro. Porque siempre hay algo que está molestando o perjudicando o incentivando. Una de esas es la política. La política siempre está metida en nosotros. Y yo creo que en toda Latinoamérica de una manera muy fuerte y muy cruel. Está formando parte de nuestro propio cuerpo y pensamiento. Entonces, así como yo adoro la desmaterialización, de pronto no puedo evitar meterme intensamente en la política. Algunos pudieron, y muchos artistas dijeron “que política ni qué ocho cuernos, yo sigo con lo mío independientemente”, tipo torre de marfil, actitud que yo desdeñaba. Entonces está el conflicto. El conflicto es: bueno, entonces una parte de mí está respondiendo políticamente, la otra parte de mí está respondiendo a mis deseos estéticos. Y bueno, tratemos de conjugar esas dos cosas. Algunos lo han hecho totalmente hacia el lado político -el caso León Ferrari, específicamente-. Y en otros, como el caso mío, es más como una especie de divorcio interno entre “yo cada tanto hago obra política, pero cada tanto déjenme en paz y yo hago mi propia investigación”. Lo que no es tan así, tan separado. Pero cuando vas viendo obra montada te das cuenta y decís: “Esta es política y ésta no, ésta se borró”. Y así, diversas.
Entonces, también lo mismo sucedió con “Tucumán Arde”. “Tucumán Arde” fue el reaccionar contra la dictadura de Onganía, directamente, y decir: “Los artistas tenemos que hacer algo”. Y, como ya te digo, hay muchos que después de ese período dijeron: “me voy del país”. Y otros, nosotros, dijimos: “me callo”. El silencio. Frente a lo que ya no puedo cambiar –la política- me callo. Hago silencio pero no te doy obra. No te voy a dar para que el país tenga mi obra. Un dejo de orgullo, lo que quieras, pero no te la doy. Y así fue, porque se rompieron muchas estructuras en ese momento, porque si cuarenta artistas pararon, en Rosario y Santa Fe y Buenos Aires, fue bastante importante. Durante un pequeño lapso de tiempo, pero bastante importante. Y muchos que habían armado una estructura con tales y tales personas, o tales y tales artistas, de pronto la encontraron rota. Y bien, hubo que esperar hasta regresar. Yo digo, es como el amor: de pronto se vuelve a amar y se vuelve a estar enamorado. Es así la cuestión.