Las entrevistas audiovisuales realizadas por el equipo de la Audiovideoteca tienen inserción en los medios de comunicación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires:
- El programa televisivo "Obra en construcción", emitido desde 2005 en forma periódica por el Canal Ciudad Abierta.
- Los microprogramas radiales "Las Plumas", para FM 2x4.
- El sitio web: una audiovideoteca virtual que permite a los navegantes conocer a sus artistas por medio de videos, audios y textos.
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Cronología
1943
Nace en San Luis de la Punta de los Venados, Provincia de San Luis.
1953
A los diez años es nombrado presidente de la Biblioteca Infantil Sarmiento.
"Soy de San Luis, puntano, que le dicen. Mi padre era allí profesor
de filosofía y me sugirió, cuando yo tenía nueve años,
que fundáramos una biblioteca pública infantil. Para eso tuve
que convencer a mi amigo Valentino, que me miró torcido porque él,
en realidad, prefería fundar un club de pelota paleta. Al final aceptó,
a regañadientes, y yo fui a los diez años nada menos que presidente
de la Biblioteca Infantil Sarmiento", recordó en una entrevista
con Mónica Sifrim publicada en el diario Clarín, en agosto de
1998.
1961
A los dieciocho años, viaja a Buenos Aires a estudiar cine. Luego se
dedica a escribir historietas y, finalmente, al periodismo.
"Me vine de San Luis a Buenos Aires cuando terminé el secundario,
supuestamente a estudiar. Luego hice, como debe ser, ese inevitable paso fugaz
por Derecho. Algo inevitable para quienes están decididos en el fondo
a no ser abogados, una fauna casi reconocible, te diría. Cuando había
llegado a la mitad de la carrera me dediqué al periodismo, estudié
cine y también escribí guiones de historieta para las famosas
revistas de Editorial Columba -El Tony, DArtagnan, Intervalo-. Con seudónimo,
claro.
-¿Por qué con seudónimo? ¿Le avergonzaba ese trabajo?
-No, pero yo no era un Oesterheld para quien el género de la historieta
era lo más importante. Ese era su arte, ponía allí toda
su energía y no guardaba una novela inédita en el cajón.
O como Carlos Trillo, el autor del Loco Chávez, que es un historietista
de raza. A veces escribíamos con Trillo guiones a medias. El hacía
los primeros cincuenta cuadros y yo el resto; pero como tenemos personalidades
bien distintas salían algunos pastiches divertidísimos. Luego
el periodismo me absorbió". (De la entrevista con Mónica
Sifrim, Clarín, agosto de 1998).
1974
Ediciones de la Flor publica, en Buenos Aires, su primera novela "No se
turbe vuestro corazón" (reeditada en 1980 por la editorial Pomaire;
y en 1990, por Sudamericana).
1975
Hasta 1987, realizará varios viajes a Tierra del Fuego. Durante uno de
ellos, cruza a pie y a caballo la Península Mitre, completamente deshabitada,
junto a una expedición de biólogos argentinos.
1979
La Editorial Pomaire publica "El náufrago de las estrellas",
por el que recibe el Premio a la mejor novela del Club de los Trece.
1991
La editorial Sudamericana, de Buenos Aires, publica su novela "Fuegia".
"Yo tenía que contar un genocidio. La historia de un genocidio.
Eso se me instaló como un objetivo difuso. No podía ser una novela
de denuncia, no podía ser una novela de barricada, no podía ser
un alegato, porque se iba a convertir en algo demasiado grosero. Tenía
que contar el espíritu de lo que pasó. Y tenía que estar
Fitz Roy ahí de alguna manera. Pero una sombra. Tampoco Jimmy Button.
Y tampoco Tierra del Fuego. Y ya me quedaba sin nada. Me quedé sin la
isla porque la isla no está mencionada en ningún momento. Fitz
Roy tampoco está mencionado. Y Fuegia Vázquez solamente está
mencionada en el título. ...El problema para los escritores
que nos aproximamos a la historia es cómo sacarnos de encima la historia..."
señalará en "La política y la historia en la ficción
argentina", Centro de Publicaciones de la Universidad del Litoral, Santa
Fe, 1995.
1992
"El náufrago de las estrellas" es reeditado por la editorial
Sudamericana de Buenos Aires.
En tanto, "Fuegia" recibe el Premio de la Crítica al mejor
libro del año en la Feria del Libro.
1994
Recibe el Premio Konex Diploma al Mérito en el rubro "Novela: Quinquenio
1989-1993"
1998
Aparece, en Buenos Aires, la novela "Noticias secretas de América",
publicada por la editorial Planeta.
"Resultado de una investigación ardua, trabajosa y exhaustiva,
esta novela es también una suerte de aluvión de relatos que tienen
que ver con la gestación de una mentalidad (por eso arranca con la escuela
y los horrores de una pedagogía dura, sin anestesia) y con los desenlaces
y fracasos omitidos o piadosamente edulcorados. Si hubo una batalla, Belgrano
Rawson se pregunta con humor y desparpajo cómo murieron los soldados
que no pronunciaron palabras inolvidables. [...] Es una novela de momentos fugaces,
amena y compleja, que se inscribe en un proyecto literario tan original y ambicioso
como logrado en su realización. Esta entrega de Eduardo Belgrano Rawson
es una sólida respuesta a los principales interrogantes de la ficción
actual, y abre un camino promisorio que vale la pena transitar.", escribió
Jorge Landaburu en La Nación, en octubre de 1998.
2001
Aparece en Buenos Aires, la novela "Setembrada" publicada por la
editorial Alfaguara.
"Eduardo Belgrano Rawson exhibe los andamios con que construirá
su novela: el tiempo, la mirada, la distancia, el acercamiento, el vano intento
de capturar el conjunto a través de los detalles. El lenguaje y el particular
timbre de la historia -zumbón e irónico, siempre poético-
harán el resto. [...] Constatados por la lente de esa mirada oblicua,
el horror y el absurdo hacen lugar a un humor que, al velarla, duplica la tragedia.
El humor (melancólico antes que jocoso, parece indicar Belgrano Rawson)
no tiene por qué negarse a corroborar el espanto con sus propias armas.
Esto produce un efecto impensado: ’Setembrada’ (que podría
malinterpretarse como un retoño tardío del realismo mágico)
es un relato para adultos contado bajo el ambiguo, esmerilado espejismo de un
cuento infantil. [...] No parece preocuparse por etiquetas, influencias o escuelas.
Tampoco (virtud radical) por alivianarle la tarea a sus potenciales traductores.
Porque es en su inventiva lingüística donde demuestra su profesión
de fe narrativa: en "Setembrada" abundan los neologismos, la contaminación
lingüística (con el portugués como estandarte), las frases
cortas que, acumuladas, se vuelven alambicadas por exceso de simplicidad. Más
allá de las peripecias de sus criaturas, la narración se condensa
en el rumor tierno, adolorido y extraño de su lengua. Esa libertad, ese
empecinamiento en un vocabulario propio proponen un desafío al lector.
Y una rara gratificación.", escribió Pedro B. Rey en La
Nación, en noviembre de 2001.
2005
La editorial Seix Barral publica, en Buenos Aires, la novela "Rosa de
Miami".
"En Rosa de Miami, la semejanza con la realidad no es pura coincidencia.
La nota que cierra la novela declara que la mayoría de los personajes
mantiene su verdadera identidad. Y, sin menoscabar las minuciosas referencias
bibliográficas que el autor explicita con honestidad, es evidente el
trabajo con materiales y testimonios de primera mano, desde las trabajosas mediaciones
para acceder a los protagonistas hasta la consulta vía Internet de los
archivos desclasificados de la CIA en el Pentágono. ’Me entrevisté
con varias de las personas que aparecen en la novela. Con Howard Hunt, el agente
de la CIA, no pude encontrarme. A otros no quise llegar. Por ejemplo, no estuve
en contacto con Fidel. No quise someterme a su influjo; quise escribir con las
manos libres. La revolución cubana no aparece presentada como una épica
gloriosa y heroica. En realidad creo que esta novela no va a dejar complacido
a nadie, ni a los cubanos exiliados en Miami ni a los cubanos en la isla. Pero
decidí que no me iba a preocupar por eso’, explica Belgrano Rawson,
pero reconoce que el gobierno cubano no le vedó ninguna información
cuando viajó a la isla, ’en el peor momento’, poco después
de los atentados del 11 de septiembre. ’Volví cargado de casetes
y con el trasfondo musical del cacerolazo. Me puse a escribir la novela bajo
el tam-tam de las sartenadas. La escritura se produjo en una docena de ciudades
distintas. Los alemanes me invitaron a dar unas charlas y la fui escribiendo
en varias ciudades alemanas y del resto de Europa. Trabajaba en bares, en trenes,
en parques. La verdad es que yo no conocía ni siquiera París.
Me he pasado toda la vida en estos países llenos de masacres.’
[...] Belgrano Rawson construye ahora una narración que burla sabiamente
todos los protocolos de lectura. Posiblemente porque sabe que la historia es
a su modo una variedad de la ficción, el autor elude cualquier servilismo
devoto al referente: ’Yo estoy tan lejos de un historiador como del cielo
y de la Academia de Letras’", señalará en la entrevista
realizada por Pablo Gianera, para La Nación, en mayo de 2005.