Las entrevistas audiovisuales realizadas por el equipo de la Audiovideoteca tienen inserción en los medios de comunicación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires:
- El programa televisivo "Obra en construcción", emitido desde 2005 en forma periódica por el Canal Ciudad Abierta.
- Los microprogramas radiales "Las Plumas", para FM 2x4.
- El sitio web: una audiovideoteca virtual que permite a los navegantes conocer a sus artistas por medio de videos, audios y textos.
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Cronología
1935
Abelardo Castillo nace en Buenos Aires, el 27 de marzo. La familia se traslada
inmediatamente a San Pedro, donde el escritor vivirá hasta los diecisiete
años.
1952
Regresa a Buenos Aires.
1959
Publica su primer cuento, "Volvedor", que gana un concurso de la
revista "Vea y Lea" con un jurado formado por Jorge Luis Borges,
Adolfo Bioy Casares y Manuel Peyrou.
Junto con Arnoldo Liberman, Humberto Constantini, Oscar Castello y Víctor
García Robles funda la revista de literatura "El Grillo de Papel",
de la que llegarán a aparecer seis números.
Allí aparece su cuento "El marica".
1960
El gobierno de Arturo Frondizi prohibe la publicación de "El Grillo
de Papel", por su adscripción al pensamiento de izquierda y, singularmente,
a la lectura del marxismo desarrollada por Jean-Paul Sartre. Ya en el editorial
del Nº 1 de "El Grillo…" se declaraba: "creemos
que el arte es uno de los instrumentos que el hombre utiliza para transformar
la realidad e integrarse a la lucha revolucionaria".
1961
Hacia el mes de mayo, dirige y funda conjuntamente con Liliana Heker "El
Escarabajo de Oro". La revista, que aparecerá hasta 1974, apuntó
a una fuerte proyección latinoamericana y es considerada una de las más
representativas de la generación del 60. Formaron parte de su Consejo
de Colaboradores Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Miguel Angel Asturias,
Augusto Roa Bastos, Juan Goytisolo, Félix Grande, Ernesto Sábato,
Roberto Fernández Retamar, Beatriz Guido, Dalmiro Sáenz, entre
otros. Allí publicaron por primera vez sus textos Liliana Heker, Ricardo
Piglia, Humberto Constantini, Miguel Briante, Jorge Asís, Alejandra Pizarnik
y Haroldo Conti.
En noviembre, la editorial Goyanarte de Buenos Aires publica el libro de cuentos
"Las otras puertas". Un jurado integrado por Juan Rulfo, José
Bianco, Guillermo Cabrera Infante y José Antonio Portuondo le concede
el Premio Casa de las Américas, de Cuba.
La editorial "El grillo de papel"de Buenos Aires, publica su tragedia
"El otro Judas". La obra se estrena en el Teatro de Los Independientes,
con dirección de Onofre Lovero.
1962
En marzo, "Las otras puertas" se publica en Cuba en una edición
de la Casa de las Américas. Castillo recibe la Faja de honor de la Sociedad
Argentina de Escritores (SADE) por Las otras puertas.
1963
Su obra de teatro "Israfel" recibe el Primer Premio Internacional
de Autores Dramáticos Latinoamericanos Contemporáneos del Institute
International du Theatre, UNESCO, París. El jurado estaba integrado por
Eugène Ionesco, Claude-André Puget (Francia) Christopher Fry (Inglaterra),
Diego Fabri (Italia), Heinrich Schnitzler (Austria), Marc Connelly y Miss. Rosamond
Gilder (Estados Unidos), Arki Kivinaa y Jack Wtikka (Finlandia), Alfonso Sastre
(España) y Bohdan Korseniewski (Polonia).
1964
"El otro Judas" obtiene el Primer Premio en el Festival de Teatro
de Nancy.
Aparece en "El Escarabajo de Oro" su ensayo Discusión crítica
a "La crisis del marxismo".
La editorial Losada, dentro de su colección Teatro en el Teatro, publica
la obra "Israfel".
"Abelardo Castillo era poco pero favorablemente conocido como autor dramático,
en virtud de haber hecho sus primeras armas desde el escenario propicio de Los
Independientes mediante un singular enfoque del mito de Judas, contrapersonaje
evangélico, que poetas, novelistas y dramaturgos de diversas épocas
han coincidido en querer reivindicar, pincelada de sombra que realza el resplandor
de la tragedia del Gólgota. En ’Israfel’, el protagonista,
haz de luz y sombra, involucra otro mito que atañe a otra pasión,
y a otro calvario y camino de amargura: aquel arrebato del espíritu que
florece en la pureza del canto poético, y, consecuente con él,
la Vía Crucis del tránsito lastimoso del creador ante los filisteos.
Porque el personaje que revive en este drama se llamó Edgar Poe, sobre
cuyo genio el alegórico cuervo aún clama su fatídico ’never-more’.
(…) El planteo conceptual del drama es en extremo sencillo y transparente,
situándolo en la repulsa a la materialidad, desde que -como ha
dicho Ramón Gómez de la Serna, precisamente de Poe- vegetar
en la plena materialidad es como no vivir, y sólo se vive de verdad gracias
al contraste de lo material con lo espiritual. En el simbolismo de Castillo,
el poeta maldito de yergue con la conciencia de su genio en ruptura con la incomprensión.
Tal la lucha, a vencer más allá de la muerte. De ahí el
título, ’Israfel’, que sugiere un anuncio de apocalipsis
y hace pensar en las terribles trompetas que proclaman la hora del Juicio Final.
(…) Me acojo con placer a las bellas tradiciones olvidadas de nuestro
teatro, al saludar, en Abelardo Castillo, el advenimiento de un dramaturgo;
aparición siempre milagrosa. Palabras mayores. Dirá en el prólogo
de la primera edición Edmundo Guibourg.
1965
Con dirección de Carlos Giménez, "El Otro Judas" representa
a la Argentina en los Festivales Mundiales de Teatro Universitario de Varsovia
y Cracovia, y obtiene el Primer Premio y el Gran Premio.
1966
La Editorial Jorge Álvarez, de Buenos Aires, publica "Cuentos crueles".
"Israfel" se estrena en el Teatro Argentino de Buenos Aires con
dirección de Inda Ledesma y protagonizada por Alfredo Alcón. Luego
es presentada en España, Checoslovaquia, México, Perú y
Venezuela.
1967
En noviembre, la Editorial Estuario, de Buenos Aires, en una colección
dirigida por Juan Carlos Martini, publica la nouvelle "La casa de ceniza".
"Escribí este largo cuento, o esta nouvelle, en 1956. Tenía
21 años, estaba en el servicio militar y habitaba el mundo gótico
de Poe. ’La casa de Usher’ y las desniveladas habitaciones del colegio
de William Wilson están, notoriamente, en el origen ’arquitectónico’
de mi casa; mi edad cuando la inventé, y mi incapacidad para la vida
castrense, son quizá su explicación psicológica. Nunca,
hasta hoy, pensé seriamente publicar esta historia, nunca la sentí
como un hecho literario, sino más bien como un homenaje o una despedida.
Si ahora me animo a dejarla ir es porque, al releerla, descubrí que me
es menos ajena de lo que yo sospechaba: he rastreado en ella una idea análoga
a la de ’El candelabro de plata’; he visto, no sin asombro, párrafos
idénticos a los que años más tarde imaginé inventar
en ’Israfel’", dirá el propio Castillo en el Postfacio
que escribió para la primera edición.
1968
La Editorial Stilcograf, de Buenos Aires, reúne con el título
de "Tres dramas" las obras "El otro Judas", "A
partir de las siet" y "Sobre las piedras de Jericó".
1969
Conoce en el Café Tortoni a la escritora Sylvia Iparraguirre, quien se
convertirá en su mujer.
1972
Con el título de "Los mundos reales", la Editorial Universitaria,
de Santiago de Chile, publica en el mes de agosto una selección de cuentos
provenientes de "Las otras puertas", "Cuentos crueles"
y "Las panteras y el Templo", todavía inédito.
A través de "El Escarabajo de Oro", conoce al escritor Julio
Cortázar.
1974
Con la publicación del número 48, deja de aparecer "El Escarabajo
de Oro".
1975
La obra "Sobre las piedras de Jericó" se estrena en el Teatro
Armando Discépolo (Buenos Aires) con dirección de Luis Vives.
1976
Editorial Sudamericana publica el libro de cuentos "Las panteras y el
templo".
Dirige "El Ornitorrinco", revista de la que es co-fundador, junto
a Liliana Heker y Sylvia Iparraguirre. La revista, que se editará hasta
1985, es considerada una de las publicaciones más importantes en el campo
de la resistencia cultural a la dictadura militar instaurada el 24 de marzo
de este año.
1982
En enero, la editorial Galerna, de Buenos Aires, edita la antología de
cuentos "El cruce del Aqueronte". En el prólogo, Castillo
explica:
"’El cruce del Aqueronte’ no es, no quiere ni simula ser,
un libro nuevo. Es apenas un nuevo libro: una compilación o mapa personal
en el que he reunido narraciones inéditas, textos no incluidos hasta
hoy en libro y, sobre todo, cuentos publicados hace años. Le debo esta
aclaración al lector atento, suponiendo que esa especie, como tantas
otras, no se haya extinguido en la Argentina. O por decirlo así, se la
debo a mi lector, suponiendo que el pronombre posesivo no suene aquí
algo delirante o descomunal. En todo caso, me la debía a mí mismo:
a una cierta ética que no toca sólo a la literatura (...) Quiero,
pues, quedar en paz con quien me lea. Libros de cuentos, yo sólo he publicado
tres: ’Las otras puertas’, ’Cuentos crueles’ y ’Las
panteras y el Templo’. Estos tres, y los que le sigan, integran un ciclo
cuyo título general es ’Los mundos reales’. El cruce del
Aqueronte no pertenece a esa obra: es una selección a la que deliberadamente
no voy a llamar antología".
La obra "El señor Brecht en el salón dorado" es representada
en función única en el Salón Dorado del Teatro Colón
de Buenos Aires con música de Alicia Terzián. Luego se reestrena
en Teatro Abierto, bajo la dirección de Raúl Serrano.
1984
Recibe el Premio Kónex 1984 (diploma al mérito) a la primera obra
publicada después de 1950.
1985
En abril, la editorial Emecé publica "El que tiene sed",
su primera novela.
1986
Recibe el Primer Premio Municipal de Literatura por su novela "El que
tiene sed".
Con la salida del número 14, deja de publicarse "El Ornitorrinco".
1988
En agosto, aparece en Emecé el libro de ensayos "Las palabras y
los días".
"El más antiguo [de estos textos] es anterior a 1960; el más
reciente lo estoy redactando ahora. Su origen es casi oral. Fueron pensados,
en su mayoría, para ser leídos en un programa de radio que, hacia
1975, compartíamos alegremente con Sylvia Iparraguirre y que tuvo la
ambigua fortuna de ser prohibido tres veces en un mismo día, el 24 de
marzo de 1976. Se llamaba Otras aguafuertes porteñas y, como es fácil
verlo, estaba puesto bajo la advocación de Roberto Arlt. Las palabras
y los días sigue estándolo. (…) He notado que en este libro
abunda lo demasiado personal, como si no supiera escribir, sobre el tema que
sea, más que apelando a la primera persona. Ya es tarde para corregirme.
Hablo siempre de mí mismo, decía Unamuno, porque soy el hombre
que tengo más a mano." Escribió Abelardo Castillo en el
prólogo del libro.
1991
En octubre, Emecé publica "Crónica de un iniciado",
novela cuya escritura se extendió durante casi treinta años.
"Comencé mi primera lectura ingenua en iddish, leyendo de atrás
para adelante, leyendo, como se debe, la contratapa. Al llegar a la parte que
dice: ’Las ráfagas de la posmodernidad’. Confieso que me
emocioné. Me trajo recuerdos. ’Recuerdo –me dije– la
última discusión con Castillo sobre los posmodernistas. Fue hace
25 años’. ’Un cuarto de siglo’, me dije con nostalgia
y evoqué el Tortoni y los posmodernistas en la madrugada. Recuerdo a
algunos: Juan Ramón Jiménez, Alfonsina Storni, Baldomero Fernández
Moreno, González Lanuza y sobre todo Pedro Miguel Obligado y Francisco
López Merino. Pedro Miguel Obligado y su traducción del cuervo
de Poe; Francisco López Merino y su poema ’Ligeia’, que escribió
en homenaje a Poe. Me decepcionó, pese a la promesa de la contratapa,
no encontrarlos en el libro. Salvo esto, como diría Borges, ’no
sé de un libro más ardido y volcánico, más trabajado
por la desolación’. Personalmente, creo que Crónica de un
iniciado es una de las novelas más importantes que ha dado la literatura
argentina. (…) Horacio, en su Epístola a los Pisones, aconseja
guardar nueve años el manuscrito antes de publicarlo. Castillo se pasó
en 21 años. Estuvo treinta escribiendo esta novela. Supongo que durante
esos treinta años hizo otras cosas también. Pero yo recuerdo muchas
noches y madrugadas en el Tortoni, viernes que se extendían desde el
alba al crepúsculo, cuando Castillo solía tener sed y yo podía
beber cosas más interesantes que la estólida agua mineral que
bebo ahora, y Costantini, De Lellis, Marechal, Cortázar, Jobson, no estaban
muertos, y Castillo nos leía las infinitas y cambiantes versiones de
los capítulos de esta novela. (…) El reverendo padre Marcos Pizzariello,
en su audición ’Tres minutos con usted’, dijo una vez: ’todo
tiene su fruto, todo tiene su precio’. Castillo nos ha dejado una novela
fundamental, una lección de literatura. Ese es el fruto. Veamos el precio.
El pacto con el diablo de Esteban Espósito es el pacto de Castillo con
la literatura. El precio es atroz. Justifica el fuego e instaura un lugar donde
toda envidia es vana; toda vanidad, efímera; todo resentimiento, inútil;
todo odio, insignificante; todo dolor, posible. El precio es la palabra, destrozarse
en la palabra. El lema de El escarabajo de oro fue una frase de Nietzsche: ’Di
tu palabra y rómpete’. Creo que la palabra ha sido dicha, Crónica
de un iniciado ha sido escrita, el pacto está cumplido." (Texto
de Isidoro Blaisten escrito para la presentación de la novela y reproducido
en la revista "La Maga" el 28 de noviembre de 1991).