Las entrevistas audiovisuales realizadas por el equipo de la Audiovideoteca tienen inserción en los medios de comunicación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires:
- El programa televisivo "Obra en construcción", emitido desde 2005 en forma periódica por el Canal Ciudad Abierta.
- Los microprogramas radiales "Las Plumas", para FM 2x4.
- El sitio web: una audiovideoteca virtual que permite a los navegantes conocer a sus artistas por medio de videos, audios y textos.
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Cronología
1967
Nace en enero, en la ciudad de Buenos Aires.
1985
Obtiene el título de Bachiller universitario, otorgado por el Colegio Nacional de Buenos Aires.
1990
Se recibe de Profesor de Enseñanza Secundaria Normal y Especial en Letras, título otorgado por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
1991
Obtiene la Licenciatura en Letras de la Universidad de Buenos Aires.
1993
Se publica su novela "La pérdida de Laura" (Ediciones Tantalia).
1994
En Rosario, aparece su libro de cuentos "Muero contento", publicado por la editorial Beatriz Viterbo.
1996
Su cuento "Lengua y literatura" es incluido en "El nuevo relato argentino", una antología preparada por Héctor Libertella y publicada por Monte Avila Editores (Caracas, Venezuela).
1997
La editorial Sudamericana publica su novela "El informe".
1998
En colaboración con Paola Cortés Rocca escribe el ensayo "Imágenes de vida, relatos de muerte. Eva Perón: cuerpo y política", editado por Beatriz Viterbo.
Aparece también el libro de cuentos "Una pena extraordinaria", en la editorial Simurg.
Su cuento "Muero contento" es incluido en la antología "Cuentos de historia argentina", con selección y prólogo de Guillermo Saavedra, Editorial Alfaguara.
2000
La editorial Sudamericana publica su novela "Los cautivos".
2001
Se doctora en Letras en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
2002
Su novela "Dos veces junio" es publicada por la editorial Sudamericana.
"La gran herida abierta que continúa siendo la última dictadura militar argentina supura de tanto en tanto en forma de ficciones. El tiempo no ha borrado la sangre pero le ha conferido una luz que permite pensarla de otros modos. Si en los primeros años de la democracia la narrativa rara vez superó el testimonio y la denuncia, adoptando el punto de vista de las víctimas del terrorismo de Estado, la distancia histórica hizo posible la aparición de relatos más complejos y por eso más capaces de aproximarse a una realidad instalada en el límite del lenguaje. Tal es el caso de ‘Dos veces junio’, la nueva novela de Martín Kohan […] Escrita en capítulos breves cuyos títulos son siempre cifras, números que no hacen más que poner en evidencia lo inconmensurable del dolor y la injusticia, Dos veces junio insinúa admirablemente la sospecha, para muchos intolerable, de que se necesita mucho más que un puñado de militares mesiánicos para que un país se convierta en un gran campo de exterminio", escribió Guillermo Saavedra, en el diario La Nación, en junio de 2002.
2004
Aparece "Zona urbana. Ensayo de lectura sobre Walter Benjamin", publicado por la editorial Norma.
Su cuento "El sitio" integra la antología "Pequeñas resistencias. Antología del nuevo cuento sudamericano", publicada en Madrid por Páginas de Espuma.
2005
Se publican el ensayo "Narrar a San Martín" (Adriana Hidalgo), y la novela "Segundos afuera" (Sudamericana).
2006
La editorial Mondadori publica las novelas "Segundos Afuera" (Barcelona) y "Museo de la Revolución" (Buenos Aires).
"– ¿Cuál fue el punto de partida para escribir la novela?
– Lo que primero escribí fue el Cuaderno de Tesare, ese ensayo sobre los textos teóricos, no narrativos, de Marx, Engels, Lenin y Trotsky. Luego pensé en construirle a eso una trama, en cuáles serían las condiciones narrativas de posibilidad para que un ensayo así existiera. Y así pensé en este militante trotskysta, que es más un teórico que un hombre de acción.
– ¿Comparte los análisis teóricos de Tesare?
– El ensayo forma parte de mi imaginario. Es algo que yo escribiría. Desde mi experiencia, fue escrito con la misma intensidad que las partes narrativas. Me empezó a interesar qué imaginario textual hay en los revolucionarios sobre la revolución.
– Pasaron 30 años desde el golpe y unas cuantas cosas en el medio, caída del Muro incluida. ¿Observa vigente el ideario revolucionario?
– Mi voluntad es apuntar a un principio de vigencia de lo que se pone en juego. En mi escritura había un impulso de fascinación por la imaginación revolucionaria. Evidentemente, la atmósfera social y el estado de cosas es otro, y de ahí el pasaje entre el ’75 y el ’95, que me permitía jugar con eso: no casualmente decidí situarla durante el menemismo. La novela pone en juego otros dos planos: uno ha tenido que ver con la militancia revolucionaria en la Argentina en los ’70 y lo que viene de ahí en adelante, pero está la otra dimensión, la revolución rusa; y más allá de que después de la caída del Muro nos toca una etapa de melancolía, también hay una potencia épica de lo que fue la revolución triunfante. En las ideas de tiempos, repliegues, avances, presentes y futuros de Marx, Lenin y Trotsky hay una fuerza política e ideológica enorme. Desearía haber capturado algo, en mi novela, de esa vibración", respondió Kohan en una entrevista realizada por Ángel Berlanga, en el diario Página/12, de agosto de 2006.
2007
Recibe el Premio Herralde de Novela por "Ciencias morales", publicada por Anagrama en Buenos Aires y en Barcelona.
"‘Ciencias morales’, la séptima novela de Kohan, cuenta la historia de María Teresa, una joven preceptora que tiene a cargo la disciplina entre los muros del Colegio Nacional, en 1982. La historia se tuerce –señala el autor– cuando considerando que perfecciona su método de control y vigilancia, la preceptora decide vigilar los baños de varones del colegio. ‘Me interesó insistir en el gusto que ella encuentra en la vigilancia, gusto que no percibe como gusto si no como sentido del deber. No diría que hay un torcimiento de su discurso moral si no más bien una derivación que muestra el aspecto retorcido que emana de la propia moralidad. Por eso el título del libro, ‘Ciencias morales’, que es como el colegio se llamó alguna vez (desde 1823). Intenté llevar hasta sus últimas consecuencias esa idea de una objetividad científica aplicada a la moral’.
Kohan, ex alumno del Nacional de Buenos Aires, presentó su novela bajo el seudónimo de Miguel Cané, un guiño al autor de ‘Juvenilia’ (1884). Si allí aparecía el Colegio Nacional como el marco para una historia de formación de carácter, en la novela de Kohan el espacio y la institución se mantienen, pero lo rodea otro país. ‘Yo la nombraba 'mi Juvenilia', pero el contraste es brutal. Cané habla del siglo XIX, un momento con un sentido de futuro muy fuerte. Yo tomo el fin de la dictadura, cuando ya no existe esa perspectiva fundacional ni esa perspectiva de futuro. Aquí más bien hay un clima de incertidumbre, de puro presente, de no saber qué sigue’.
– La novela de Cané también funciona como un simulacro de la formación de un sector del país...
- Sí, y a mí me interesó pensarlo desde la desintegración más que desde la plenitud. La idea de que el colegio es la historia de la Nación no deja de pronunciarse pero, al mismo tiempo, yo armé la narración sobre la necesidad institucional de aislarse de la realidad. La novela casi no trabaja con materiales de la realidad política pero el aislamiento es tal que no se puede dejar de percibir aquello de lo cual se está aislando. La presunta nobleza de esa tradición nacional tiene como telón de fondo la Guerra de Malvinas, el fin de la dictadura, y hace agua.
– ¿La literatura no puede ser una forma de segmentar la realidad, también?
–Yo trabajé con la experiencia y contra ella al mismo tiempo, es una indagación sobre el mundo en que yo me encontraba y no sobre mi propia experiencia. Me interesaba lo que estaba entre lo que se sabía y no se sabía, lo que se podía entender claramente y lo que circulaba de un modo subrepticio. Cuando la literatura trabaja con materiales de la realidad tiene que buscar otras resonancias. El realismo tiene algo tautológico y eso me resulta poco estimulante", dirá Kohan en la entrevista de Juan Manuel Bordón, realizada para el diario Clarín, el 6 de noviembre de 2007.