Las entrevistas audiovisuales realizadas por el equipo de la Audiovideoteca tienen inserción en los medios de comunicación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires:
- El programa televisivo "Obra en construcción", emitido desde 2005 en forma periódica por el Canal Ciudad Abierta.
- Los microprogramas radiales "Las Plumas", para FM 2x4.
- El sitio web: una audiovideoteca virtual que permite a los navegantes conocer a sus artistas por medio de videos, audios y textos.
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Cronología
1939
Nace el 25 de diciembre en la ciudad de Córdoba. Su padre es abogado
criminalista y legislador; su madre, escribana.
"En una casa ubicada en un barrio de la ciudad de Córdoba, habitada
por una familia perteneciente a la burguesía ilustrada de la provincia,
Tununa Mercado pasó su infancia. Abogado, amigo de artistas, apasionado
por la pintura y la cultura libresca, el padre de Tununa tenía el living
de esa casa atestado de cuadros que compraba con el entusiasmo de quien invierte
en algo doblemente valioso, y de libros, enorme cantidad de textos que sostenían
la estructura intelectual de esa casa, así como las vigas podían
soportar el techo", escribió Guillermo Saavedra, en "La curiosidad
impertinente", Beatriz Viterbo Editora, Buenos Aires, 1993.
1941
A pesar de haber sido inscripta con el nombre de "Nilda", a los
dos años de edad su familia comienza a llamarla "Tununa".
Con el tiempo ella decidirá firmar con este sobrenombre las primeras
notas periodísticas que firmará.
1958
Comienza a cursar la carrera de Letras en la Facultad de Filosofía y
Letras de la Universidad Nacional de Córdoba.
1960
Siendo alumna de la cátedra de Literatura Argentina, conoce a su futuro
marido, Noé Jitrik quien en ese momento estaba dictando clases como profesor
contratado.
1961
En el mes de enero se casa con Noé Jitrik.
1962
Nace en Córdoba su hijo Oliverio.
1964
Se traslada a Buenos Aires, junto con su familia. Abandona la carrera faltándole
sólo dos materias para terminarla.
"Ya no volví. El golpe del 66 me vedaba regresar a dar las materias
con profesores que no se habían solidarizado con los que fueron echados,
o que se habían quedado con sus cátedras. Después ya nos
fuimos a Francia. Siempre lamenté no haberme recibido," dirá.
Conoce al grupo de amigos de su marido: César Fernández Moreno,
Paco Urondo, Alberto Vanasco, Miguel Brascó y Juan Gelman.
1966
En el mes de junio, nace su hija Magdalena.
Sin comentarlo a su familia y amigos, envía el libro de cuentos "Celebrar
a la mujer como a una pascua" al Premio Casa de las Américas, de
La Habana (Cuba). Estando su marido de paso por esa ciudad, se entera de que
Tununa había obtenido la Mención del concurso.
Ante la propuesta que recibe Noé Jitrik de trabajar como docente en una
Universidad francesa, la familia se instala en el este de Francia por casi tres
años.
Durante su estadía, Tununa reparte su tiempo entre el estudio del francés
y el dictado de cursos sobre historia y civilización de América
Latina.
1968
Durante mayo del ’68, viaja a París casi diariamente para sentirse
más cerca de los acontecimientos.
1970
Junto con su familia, regresa a Buenos Aires.
1971
Trabaja como periodista en el diario La Opinión, publicación que
llegó a convertirse en referente de los sectores intelectuales y progresistas
de la época.
"Mi vida transcurría en torno al Diario La Opinión. [...]
Era un momento de lucha política muy fuerte, era una época de
huelgas, de sindicatos, de vida gremial, y yo formaba parte de eso", recuerda
Tununa.
1973
A partir del golpe militar chileno, participa junto a su marido de comisiones
de solidaridad con Chile y, más tarde, con otros países de América
Latina.
1974
En septiembre, Noé Jitrik es invitado a dar clases durante seis meses
en México. Tununa y sus hijos tenían pensado reunirse con él
durante el verano para pasar las vacaciones. Sin embargo, comienza a recibir
amenazas telefónicas de la Triple A y decide adelantar el viaje. Pero
lejos de tratarse de unas vacaciones, ya no pueden regresar. Vivirán
en México hasta el final de la dictadura argentina.
1975
Forman una comisión de solidaridad con los exiliados argentinos en México.
Esta comisión también organizó un cine-club que funcionaba
como lugar de encuentro afectivo. Compartía las experiencias con un gran
número de exiliados llegando a formar una verdadera colonia.
En México, trabajó fundamentalmente como periodista free-lance,
en los primeros tiempos. Más tarde, consiguió como editora de
una revista. Trabajó también en "Femme", una de las
primeras revistas feministas y realizó la prensa de la Dirección
de Artes Plásticas del Instituto Nacional de Bellas Artes.
Durante los años de exilio escribe "Canon de alcoba".
1987
Regresa definitivamente a Buenos Aires junto a su marido y su hija.
"Creo que nunca dejaré de sentirme aquí una extranjera,
y me relaciono con muchas personas y lugares de esta ciudad como si lo hiciera
por primera vez", dirá en la entrevista de Guillermo Saavedra,
para "La curiosidad impertinente", Beatriz Viterbo Editora, Buenos
Aires, 1993.
1988
La editorial Ada Korn, de Buenos Aires, publica el libro de cuentos "Canon
de alcoba", que recibe el Premio Boris Vian, otorgado por un grupo de
escritores argentinos.
1990
Aparece en Buenos Aires "En estado de memoria" (Ada Korn).
"No se trata de relatos, al menos en el sentido más habitual del
término, tampoco de artículos ni de memorias, pero algo hay de
todo eso, y también de ensayo y de confesión. Aparecido por primera
vez en 1990, En estado de memoria no sólo rompía entonces con
la noción de género literario o la desconocía drásticamente,
sino incluso con la de literatura tal como se la suele entender. [...] El peso
que en ese tránsito tienen las muertes, las enfermedades y, con especial
fuerza e insistencia, la descolocante y nunca del todo elaborada experiencia
que implican tanto el exilio como el desexilio en Buenos Aires, dan al conjunto
una atmósfera sombría, pero es el precio que debe pagar un ejercicio
de lucidez dispuesto a hacerse cargo ante todo de lo oscuro, lo irracional,
lo que no tiene nombre, lo que tiene mucho más el aspecto de una carencia
que el de un patrimonio. Si importa, sin embargo, no es sólo por lo que
ese trabajo revela sino por la experiencia específicamente literaria
que pone en juego. El placer de leer este libro es, puede decirse, el de percibir
cómo alguien negocia con su lenguaje para arrancarle una capacidad de
presentar los hechos y las sensaciones sin traicionar lo que tienen de singular
e irrepetible. Sedosa, consistente, morosa y a la vez tensa, la prosa de Tununa
Mercado se parece mucho a la poesía: cualquier cosa, supone, aun la más
abstracta o difusa, puede ser escrita si encuentra su ritmo y su tono. No faltan,
en el fluir de esa corriente, las frases y las observaciones que emergen como
la súbita condensación de una verdad, pero esto no parece responder
a un saber previo sino a la capacidad de descubrimiento que la escritura suele
tener cuando se la ejerce de un modo tan solitario e intransigente", escribió
Daniel Freidemberg para la Revista Ñ, Clarín, domingo 7 de febrero
de 1999.
1994
La editorial Beatriz Viterbo, de Rosario, publica el libro de ensayos "La
letra de lo mínimo".
"’La letra de lo mínimo’, en efecto, aunque integrado
por textos muy diversos entre sí, se construye bajo la relativa homogeneidad
de los tonos del susurro. Incluso en sus tramos más vehementes, en las
intervenciones políticas, en los debates sobre género. ’La
letra de lo mínimo’ es un libro en el que, antes de alzarse la
voz, se susurra. Ese susurro, sin embargo, nos recuerda que hablar en voz baja
es una manera de sustraerse al control del oído ajeno: que la murmuración
es, al fin de cuentas, la modalidad que corresponde al complot; que si al susurro
se lo puede considerar un tono menor, la minoridad puede ser una forma estratégica
de resistencia antes que un matiz de debilidad. Se murmura por decisión,
no por imposibilidad: el susurro no es afonía; aún más:
es su contrario, porque sólo queda afónico aquel que ha gritado.",
escribió Martín Kohan para la revista "Espacios",
Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, Nº 18 junio/julio 1996.
1996
Se publica, en Buenos Aires, la novela "La madriguera" (editorial
Tusquets).
1998
Recibe la beca Guggenheim.
Alción Editora, de Córdoba, reedita su libro "En estado
de memoria".
2003
La editorial Beatriz Viterbo, de Rosario, publica el libro de ensayo "Narrar
después".
2004
Recibe el Premio Konex Diploma al Mérito en el rubro "Cuento: quinquenio
1999-2003".
2005
La editorial Planeta publica, en Buenos Aires, la novela "Yo nunca te
prometí la eternidad".
"’Yo nunca te prometí la eternidad’ reexamina uno de
los temas constantes en la obra de Mercado: la memoria, un tópico en
el que aparece implicada también su biografía con las peripecias
de exiliada sin tierra [...] Pero la novela es también una narración
que reflexiona, en acto, sobre el hecho de narrar. Con refinada precisión,
Mercado refiere los resultados de la investigación y la investigación
misma que subyace al libro, trabajosa tarea que incluye, en una suerte de vocación
por el dato cierto y verificable, la traducción de los documentos y el
seguimiento en un mapa, con la lupa en la mano, de las carreteras de Francia
que transitó Walter Benjamin. Este tipo de operaciones, en que la investigación
y la ficción tienden a confundirse, ponen en suspenso las clasificaciones
genéricas. ’Me llamó la atención que al libro no
le pusieron ’novela’ en la tapa. Y aunque yo pienso que es una novela,
creo también que es un artefacto diferente, un texto. Siempre tuve problemas
para designar lo que yo hago. Las fronteras entre ficción y no ficción
en mi escritura son muy lábiles. En el momento en que yo me comprometo
con el texto, estoy haciendo ese trasvasamiento entre lo literario, lo histórico
y lo personal. Yo no invento novelas de caballerías. De todas maneras,
creo que es muy diferente a las novelas históricas que hemos estado leyendo
en Argentina en los últimos años’". Entrevista de
Pablo Gianera, La Nación, domingo 19 de junio de 2005.