Las entrevistas audiovisuales realizadas por el equipo de la Audiovideoteca tienen inserción en los medios de comunicación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires:
- El programa televisivo "Obra en construcción", emitido desde 2005 en forma periódica por el Canal Ciudad Abierta.
- Los microprogramas radiales "Las Plumas", para FM 2x4.
- El sitio web: una audiovideoteca virtual que permite a los navegantes conocer a sus artistas por medio de videos, audios y textos.
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Entrevista realizada en el mes de mayo de 2005 en el barrio de San Telmo, Buenos Aires.
El camino de un poeta
Lo que yo hacía espontáneamente ya desde chico, desde
la escuela primaria, era escribir poesía. Como las maestras
no me supieron explicar la diferencia entre prosa y verso, yo me senté
en mi casa… en mi casa había una especie de living que
daba a una glorieta de glicinas y había unos sillones de mimbre,
me recosté ahí con un libro de esos escolares y busqué
la parte poesía. Entonces me puse a investigar qué podía
ser eso que después supe que era un soneto. Conté las
sílabas, mal que bien porque no sabía ni lo que era
sinalefa ni hiato. Pero me di cuenta de que todo andaba por las once
sílabas, poco más poco menos, catorce versos, cómo
estaban divididos, cómo estaban rimados. Inmediatamente después
que descubrí eso, escribí mi soneto. Y eso a los diez,
once años.
Entonces un día encontré una revista, (yo curioseaba
mucho por las librerías) encontré una revista de poesía
y me la llevé a casa. Pero me llamó la atención
porque no entendía nada en la primera lectura. O sea que ya
había ingresado, sin tener elementos, en algo más actual
y más difícil. Pero con ese descaro de los jovencitos,
llamé por teléfono y dije que quería que me publicaran
mis poemas. Entonces me citaron, llevé mis poemas, los miraron
y se dieron cuenta enseguida… los pusieron sobre un piano y
como era gente muy buena empezaron a educarme. Me hicieron leer a
Rilke, a Molinari entre los argentinos, etcétera. Es decir,
empecé una vida nueva. Además, en ese momento había
encontrado una edición del Tao Te Ching que me inició
un poco en las culturas orientales que fue siempre un punto fuerte
para mí, de interés.
Mi trabajo como poeta, si se lo puede llamar trabajo, difiere absolutamente
del trabajo de un escritor. Yo distingo absolutamente a los poetas
de los escritores: un poeta poeta, nacido poeta, no es escritor. Escribe
cuando está en estado. Y a eso uno lo puede favorecer poniéndose
a traducir, o poniéndose a hacer esquemas rítmicos,
etcétera, pero un poeta no se puede sentar de doce a ocho como
lo hace y debe hacerlo un novelista.
En mí están bastante equilibradas las cosas creo, pero
quizás, el sonido es lo más importante en mi poesía,
después vendría la imagen y por último el concepto.
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