Las entrevistas audiovisuales realizadas por el equipo de la Audiovideoteca tienen inserción en los medios de comunicación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires:
- El programa televisivo "Obra en construcción", emitido desde 2005 en forma periódica por el Canal Ciudad Abierta.
- Los microprogramas radiales "Las Plumas", para FM 2x4.
- El sitio web: una audiovideoteca virtual que permite a los navegantes conocer a sus artistas por medio de videos, audios y textos.
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Cronología
1927
Nace el 9 de enero, en la localidad de Choele-Choel, provincia de Río Negro. Hijo de Dora Gil y Eduardo Walsh, descendiente de irlandeses.
1937
La inestabilidad de la situación económica obliga a la familia Walsh a dejar a sus hijos al cuidado de sus parientes. Algunos son llevados a la casa de una abuela, en Buenos Aires. Rodolfo es enviado a un colegio religioso en Capilla del Señor donde estará internado como pupilo durante tres años.
1941
Se instala en Buenos Aires para realizar sus estudios secundarios.
1944
Hasta 1950, trabaja como corrector, traductor y antólogo de la editorial Hachette. Esta experiencia laboral aparecerá posteriormente en su cuento "Nota al pie".
"Desde mediados de los ‘40 habrían de aparecer regularmente sus traducciones de Ellery Queen, Víctor Canning y, sobre todo, Cornell Woolrich/William Irish en las difundidas colecciones Evasión y Serie Naranja (aunque también tradujo algún título de El Séptimo Círculo en 1952)", escribió Jorge Lafforgue en "Walsh En y Desde el Género Policial".
"Mi vocación se despertó tempranamente: a los ocho años decidí ser aviador. Por una de esas confusiones, el que la cumplió fue mi hermano. Supongo que a partir de ahí me quedé sin vocación y tuve muchos oficios. El más espectacular: limpiador de ventanas; el más humillante: lavacopas; el más burgués: comerciante de antigüedades; el más secreto: criptógrafo en Cuba", escribió el propio Walsh en una crónica autobiográfica publicada en "Ese hombre y otros papeles personales", Editorial Seix Barral en 1996.
1945
Adhiere a la Alianza Libertadora Nacionalista, grupo que abandonará posteriormente para incorporarse al peronismo.
1950
Se casa con Elina Tejerina, que es nombrada directora de una escuela para ciegos en La Plata, lugar donde van a vivir. Allí nacerán sus dos hijas: Patricia Cecilia y María Victoria.
Recibe una mención en el Primer Premio de Cuentos Policiales, organizados por Vea y Lea y la editorial Emecé. El jurado estaba integrado por Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Leónidas Barletta.
1951
Comienza a trabajar como periodista. Colabora en las revistas Leoplán y Vea y Lea.
1953
Se publican la antología "Diez cuentos policiales argentinos" y su libro de relatos "Variaciones en Rojo" (editorial Hachette), por el que recibe el Premio Municipal de Literatura de Buenos Aires.
1956
En "El caso Rodolfo Walsh: un clandestino", Fabián Domínguez, relata:
"El 18 de diciembre, seis meses después de la rebelión, mientras estaba en un bar de La Plata jugando al ajedrez, alguien lo sorprendió con una frase misteriosa que cambiaría su vida para siempre: ‘Hay un fusilado que vive’. Al día siguiente conoció al abogado Jorge Doglia, quien llevaba adelante la denuncia judicial de un fusilado sobreviviente de aquella madrugada: Juan Carlos Livraga. El 20 recibió la copia de la demanda y, al otro día, conoció y entrevistó al hombre que escapó de la muerte.
El periódico ‘Propósitos’, dirigido por Leónidas Barletta, dio a conocer a la opinión pública la denuncia del caso Livraga, que destaparía el escándalo de los fusilamientos. Aunque al día siguiente de Navidad ya estaba listo, el reportaje a Livraga nadie lo quiso publicar, hasta que el 15 de enero del ‘57 apareció en el periódico nacionalista ‘Revolución Nacional’, de Luis Benito Cerrutti Costa, ex ministro de Lonardi. El título de la nota era ‘Yo también fui fusilado’, y sería el primer artículo de una larga serie que se irían publicando en otros medios. […] El minucioso trabajo de búsqueda y pesquisa trajo consecuencias no esperadas para la tranquila vida del escritor de cuentos policiales y de periodismo cultural. A los pocos días de iniciada la investigación, Walsh dejó su trabajo, abandonó su casa de La Plata y debió pasar a la clandestinidad. Dejó de ser Rodolfo Walsh para ser Francisco Freyre. Llevaba encima una pistola de manera permanente, vivió oculto en casas de Tigre o ranchos de Merlo, pueblos del conglomerado urbano que entonces se estaba formando y que hoy llamamos Gran Buenos Aires. Los allanamientos a su hogar se transformaron en una constante, sin lograr detenerlo. […] Lo esencial de la investigación concluyó el 21 de febrero, y una serie de nueve artículos apareció desde mayo en el diario ‘Mayoría’, de los hermanos Jacovella. […] Finalmente la primer edición del libro, a fines de ese mismo año, tuvo como título ‘Operación Masacre, un proceso que no ha sido clausurado’, siendo el artífice de la publicación el nacionalista Marcelo Sánchez Sorondo. No le interesó la ideología de su mecenas, en el prólogo de la primera edición sostendrá: ‘Escribí este libro para que fuese publicado, para que actuara, no para que se incorporase al vasto número de las ensoñaciones de ideólogos..., en éste momento no reconozco ni acepto jerarquía más alta que la del coraje civil. ¿O pretenderán que silencie estas cosas por ridículos prejuicios partidistas? Mientras los ideólogos sueñan, gente más práctica tortura y mata’. La investigación, a pesar de la edición del libro, no paró. Reescribió la obra y agregó nuevos datos en la segunda edición, publicada en el año ‘64, cuando había vuelto de Cuba y vivía recluido en una casa del Delta, en Tigre." De "El caso Rodolfo Walsh: un clandestino", Fabián Domínguez, en www.nuncamas.org.
1957
La editorial Sigla publica su investigación "Operación Masacre, un proceso que no ha sido clausurado".
1958
Desde el mes de junio, escribe, para Mayoría, "El Caso Satanowsky", una serie de treinta y dos artículos en el que investiga la muerte del abogado Marcos Satanowsky y la posible participación de organismos estatales en el crimen.
1959
Se instala en Cuba y funda la agencia Prensa Latina, junto con Jorge Masetti, Rogelio García Lupo y Gabriel García Márquez. Como jefe de Servicios Especiales en el Departamento de Informaciones de Prensa Latina, usa sus conocimientos de criptógrafo aficionado para descubrir, a través de unos cables comerciales, la invasión a Bahía de Cochinos, instrumentada por la CIA.
"Rodolfo Walsh, se empeñó en descifrar el mensaje con la ayuda de unos manuales de criptografía recreativa, lo consiguió al cabo de muchas noches insomnes, sin haberlo hecho nunca y sin ningún entrenamiento en la materia, y lo que encontró dentro no sólo fue una noticia sensacional para un periodista militante, sino una información providencial para el gobierno revolucionario de Cuba", relata Gabriel García Márquez en "Rodolfo Walsh, el hombre que se adelantó a la CIA", publicado en la Revista Alternativa, Nº 124, Bogotá, 1974.
1960
Regresa a Buenos Aires. Se recluye en su casa "Lorelei" sobre el río Carapachay, en el Tigre. Trabaja durante un tiempo en el negocio de antigüedades de Poupée Blanchard, su segunda mujer. Tiempo más tarde, se relacionará sentimentalmente con Susana "Pirí" Lugones, nieta del poeta Leopoldo Lugones.
1964
Aparece "Operación Masacre y el expediente Livraga" (Continental Service).
Ese año escribirá: "Decidí que, de todos mis oficios terrestres, el violento oficio de escritor era el que más me convenía".
1965
La editorial Jorge Álvarez publica "Los oficios terrestres" y sus obras de teatro "La batalla" y "La granada".
1966
Publica su primera nota en Panorama.
1967
En Buenos Aires, se publica "Un kilo de oro" (Jorge Álvarez editor).
Se relaciona sentimentalmente con Lilia Ferreyra, quien será su última pareja.
1968
Viaja nuevamente a Cuba, en donde se realiza el Congreso Cultural de La Habana. A su regreso, hace una escala en Madrid. Juan Domingo Perón le presenta al líder sindical Raimundo Ongaro.
En el mes de mayo, funda y dirige el semanario la CGT de los Argentinos, que se publicará regularmente hasta el 25 de julio de 1969 y, hasta febrero de 1970 se editará y distribuirá en forma clandestina.
1969
La editorial Tiempo Contemporáneo publica, en Buenos Aires, la novela "¿Quién mató a Rosendo?".
"Si el trayecto interno de los textos de Walsh va dibujando el pasaje desde el juego a la tragicidad, destaca, al mismo tiempo, el tránsito del ajedrez a la guerra: lo policial –como colección de estratagemas– se desplaza del lúcido acertijo intelectual al comentario de la represión. Como si Walsh fuese advirtiendo que aun Sherlock Holmes, positivista darwiniano, drogadicto y seductor, se va convirtiendo en informante, en aliado y en funcionario de Scotland Yard. Y que, incluso, en sus momentos más crispados se troca en cómplice de torturas hasta terminar como verdugo clandestino u oficial. Es lo que, por cierto, va de Variaciones en rojo de 1953 a ¿Quién mató a Rosendo? del 69", del artículo de Viñas citado.
1970
Comienza a militar en las Fuerzas Armadas Peronistas.
1972
Colabora en el Semanario Villero.
El 27 de septiembre, se estrena la versión cinematográfica de "Operación masacre", dirigida por Jorge Cedrón.
1973
Comienza a militar en la organización Montoneros, con el grado de Oficial 1º y el alias de "Esteban". Crea el sector del Departamento de informaciones de Montoneros y es su responsable.
Junto a su amigo Francisco "Paco" Urondo, participa en el proyecto del diario Noticias (órgano de difusión de Montoneros que llegó a editar 130.000 ejemplares diarios), donde dirige la sección policiales.
La editorial Siglo XXI publica "Un oscuro día de Justicia". Aparece, también "El caso Satanowsky".
"El mayor desafío que se le presenta hoy por hoy y que se le presenta sistemáticamente a un escritor de ficción es la novela. Yo no sé bien de dónde procede eso, por qué esa exigencia y hasta qué punto la novela es la forma más justificable, porque hasta cierto punto tiene una categoría artística superior, aunque hay excepciones; a Borges, por ejemplo, nadie le pide una novela. (…) Habría que ver hasta qué punto el cuento, la ficción y la novela no son de por sí el arte literario correspondiente a una determinada clase social en un determinado período de desarrollo, y en ese sentido y solamente en ese sentido es probable que el arte de ficción esté alcanzando su esplendoroso final, esplendoroso como todos los finales, en el sentido probable de que un nuevo tipo de sociedad y nuevas formas de producción exijan un nuevo tipo de arte más documental, mucho más atenido a lo que es mostrable. Me hicieron la pregunta cuando apareció el libro de Rosendo. Un periodista me preguntó por qué no había hecho una novela con eso, que era un tema formidable para una novela. Lo que evidentemente escondía la noción de que una novela con ese tema es mejor o es una categoría superior a la de una denuncia con ese tema. Yo creo que esa concepción es una concepción típicamente burguesa, de la burguesía y ¿por qué? Porque evidentemente la denuncia traducida al arte de la novela se vuelve inofensiva, no molesta para nada, es decir, se sacraliza como arte. Ahora, en el caso mío personal, es evidente que yo me he formado o me he criado dentro de esa concepción burguesa de las categorías artísticas y me resulta difícil convencerme de que la novela no es en el fondo una forma artística superior; de ahí que viva ambicionando tener el tiempo para escribir una novela a la que indudablemente parto del presupuesto de que hay que dedicarle más tiempo, más atención y más cuidado que a la denuncia periodística que vos escribís al correr de la máquina. Creo que es poderosa, lógicamente muy poderosa, pero al mismo tiempo creo que gente más joven que se forma en sociedades distintas, en sociedades no capitalistas o en sociedades que están en proceso de revolución, gente más joven va a aceptar con más facilidad la idea de que el testimonio y la denuncia son categorías artísticas por lo menos equivalentes y merecedoras de los mismos trabajos y esfuerzos que se le dedican a la ficción", le dijo Walsh a Ricardo Piglia en una entrevista realizada en 1970, publicada en ¿Un oscuro día de justicia?. Siglo XXI. Bs. As. 1973 y en el libro Grandes entrevistas de la Historia Argentina (1879-1988), Buenos Aires, Punto de Lectura, 2002, Sylvia Saítta y Luis Alberto Romero.
1976
Comienza a disentir con la conducción de Montoneros y se retira. Compra una casa en San Vicente, bajo la identidad falsa de un profesor de inglés jubilado.
Crea la Agencia de Noticias Clandestina (ANCLA), como respuesta a la censura impuesta por la dictadura militar.
El 29 de septiembre, su hija Victoria, oficial 2º de la organización Montoneros, muere en un enfrentamiento con el Ejército.
En diciembre de ese año, Walsh publica un mensaje en el que relata las circunstancias del hecho. El texto se titula "Carta a mis amigos".
"De pronto -dice el soldado- hubo un silencio. La muchacha dejó la metralleta, se asomó de pie sobre el parapeto y abrió los brazos. Dejamos de tirar sin que nadie lo ordenara y pudimos verla bien. Era flaquita, tenía el pelo corto y estaba en camisón. Empezó a hablarnos en voz alta pero muy tranquila. No recuerdo todo lo que dijo. Pero recuerdo la última frase, en realidad no me deja dormir.
-Ustedes no nos matan -dijo-, nosotros elegimos morir.
Entonces ella y el hombre se llevaron una pistola a la sien y se mataron enfrente de todos nosotros", del testimonio de uno de los conscriptos que disparó contra María Victoria Walsh, rescatado en "Carta a mis amigos".
Su amigo, el periodista y escritor Paco Urondo, es asesinado en Mendoza por fuerzas militares conjuntas.
1977
El 24 de marzo, al cumplirse un año de la dictadura militar, envía su "Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar" a las redacciones de distintos diarios, pero no consigue su publicación. (ver Carta)
"El derrotero crítico de Walsh culmina en Operación masacre, de 1957, ese testimonio fundamental que por su movimiento de página y por su entonación se graba con nitidez en un curso trágico: el que inaugura José Hernández con sus comentarios al degüello del Chacho Peñaloza en 1863, prolongado en el aguafuerte de Roberto Arlt con la descripción del fusilamiento de Severino Di Giovanni en 1931. Esos momentos portan tres blasones que corroboran las complejas y mediadas pero decisivas relaciones entre la política argentina y el espacio textual: la liquidación del gaucho rebelde, la eliminación del inmigrante peligroso y la masacre del obrero subversivo. La carta abierta de Walsh a la dictadura de 1977 –al inscribirse en esa secuencia como cuarto blasón– no sólo la continúa y ahonda sino que preanuncia ya el asesinato del intelectual heterodoxo", escribió David Viñas en "Literatura argentina y política II", publicado en 1996 por Sudamericana.
El 25 de marzo y aunque la orden era capturarlo con vida, se produce un enfrentamiento con un comando militar en San Juan y Entre Ríos, en la ciudad de Buenos Aires. Según testimonios, su cuerpo fue trasladado a la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA). Hasta hoy continúa desaparecido.
En el informe Nunca Más elaborado por la CONADEP (Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas) se señala:
"Según la extensa y prolija narración brindada por la hija del escritor, Patricia Cecilia Walsh, su secuestro se produjo el día 25 de marzo de 1977 en la Capital Federal, en las cercanías de la Estación Constitución, donde había arribado desde su domicilio en la localidad de San Vicente -provincia de Buenos Aires- para realizar una diligencia. El día anterior había instrumentado la circulación pública de una carta abierta a la Junta Militar de Gobierno, por la que diseñaba el cuadro de violación de los derechos humanos y de perjuicios a la economía nacional que caractetizaba al régimen.
En la fecha de la desaparición, debía encontrarse en un departamento de la ciudad de Buenos Aires con su compañera con quien vivía desde años atrás, lo que no ocurrió, circunstancia que determinó que ésta se dirigiera a la casa de San Vicente, a la que encontró con incontables impactos de proyectiles balísticos de grueso calibre por sus cuatro paredes exteriores, absolutamente saqueada y hasta con señales de bombardeos con granadas estalladas en el terreno donde el inmueble se asienta. Por versión de los vecinos, llegaron por la noche alrededor de cuarenta hombres vigorosamente armados, quienes atacaron el lugar durante no menos de dos horas, estando desocupada la vivienda.
A partir de hechos específicos, el periodista se encontraba alertado sobre las inseguridades de su situación. A raíz de la muerte, por fuerzas de seguridad, de su hija María Victoria Walsh y el allanamiento de su casa en el Delta del Tigre, con total saqueo de sus pertenencias.Cabe tener en consideración que entre los objetos de valor robados en su domicilio de San Vicente se encuentran los originales de toda su obra, incluso la inédita, de una larga vida de producción intelectual.
De diversos testimonios prestado ante esta Comisión (Sara Solars - Legajo N° 4442); María Alicia M. de Pirles (Legajo N° 5307) surge que Walsh llegó muerto a la Escuela Superior de Mecánica de la Armada. Asimismo, otra testigo (Graciela Beatriz Daleo -Legajo N° 4816) asevera haber visto en la citada ESMA documentación identificatoria y escritos personales pertenecientes a la víctima, lo que se refuerza con la testimonial de Enrique Mario Fuckman (Legajo N° 4687). Según refiere la hija de Walsh, también otros, como el Dr. Martín Grass, vieron allí el cuerpo del malogrado escritor."
Ver Bibliografía | Carta abierta de un escritor a la Junta Militar | Política y literatura: los años 70