Las entrevistas audiovisuales realizadas por el equipo de la Audiovideoteca tienen inserción en los medios de comunicación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires:
- El programa televisivo "Obra en construcción", emitido desde 2005 en forma periódica por el Canal Ciudad Abierta.
- Los microprogramas radiales "Las Plumas", para FM 2x4.
- El sitio web: una audiovideoteca virtual que permite a los navegantes conocer a sus artistas por medio de videos, audios y textos.
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Cronología
1935
Nace en Buenos Aires el 7 de febrero.
1955
Baila tango profesionalmente.
"Tuve un conjunto con Juan Carlos Copes, yo tenía unos veinte años. Todo empezó cuando estaba en el colegio secundario, y un día me asomé a un baile multitudinario en el Club Atlanta. Me pareció mentira la cantidad de gente que había, lo que se bailaba y cómo se bailaba. Entonces aprendí a bailar por mi cuenta. Ahí lo conocí a Copes, que era de mi barrio", contó en una entrevista realizada en Página/12, por Lautaro Ortiz, el 28 de octubre de 2001.
1958
Hasta 1965, trabajará como jefe de redacción en la sección Síntesis, del Servicio de Prensa de Casa de Gobierno.
1960
Se casa con Nelly Andreu. El 22 de junio de 1960, nace su hijo Claudio.
Hacia fin de año, se separa de su mujer.
1966
Es crítico literario en el semanario Primera Plana. Poco después, comenzará a colaborar en la revista Confirmado. Se vincula con el Grupo Sunda BA.
La editorial Sudamericana publica la novela "Nosotros dos", a instancias de Julio Cortázar que había leído el original.
"Aquí en París leo pocas cosas rioplatenses porque los afrancesados, señora, somos terribles. Ahora pasa que montones de famas, esperanzas y cronopios me envían no se sabe bien por qué numerosas publicaciones en forma de manuscritos, rollos, papiros, cilindros, plaquetas, separatas, hojas sueltas con carpeta o sin, y sobre todo volúmenes impresos en Buenos Aires y en Montevideo, sin hablar de mis tías que mantienen encendida la antorcha de los suplementos dominicales, que como antorcha es bastante curiosa porque apenas llega a mis manos tiende a convertirse en pelota de papel […] Digo todo esto y lo que va a seguir a propósito de Néstor Sánchez y de su novela ‘Nosotros dos’, que conocí hace un par de años en manuscrito (a Sánchez no lo he visto nunca, a veces me escribe unas cartas entre sibilino y retobadas); ahora acaba de publicarse su libro y me ha tocado leer dos o tres reseñas, y ha pasado-lo-que-cabía-imaginar o sea que en el Río de la Plata están cada día más Beethoven en materia de estilo. […] Sánchez tiene un sentimiento musical y poético de la lengua: musical por el sentido del ritmo y la cadencia que trasciende la prosodia para apoyarse en cada frase que a su vez se apoya en cada párrafo y así sucesivamente hasta que la totalidad del libro recoge y transmite la resonancia como una caja de guitarra; poético, porque al igual que toda prosa basada en la simpatía, la comunicación de signos entraña un reverso cargado de latencias, simetrías, polarizaciones y catálisis donde reside la razón de ser de la gran literatura. Y esto, que resumo mal, es lo que varios críticos del libro han sido incapaces de ver, para deplorar con un penetrante aire de despistados lo que llaman ‘galimatías’, ‘oscuridad’, la monótona repetición de ese encuentro de un crítico que mira hacia atrás con un artista que ve hacia delante," escribió Cortázar, en "No hay peor sordo que el que", texto que integra "La vuelta al día en ochenta mundos", México, Siglo XXI Editores, 1967.
1967
Aparece su novela "Siberia blues", publicada por la editorial Sudamericana.
1968
Comienza a trabajar como traductor de francés e italiano. Hasta la década de 1990, traducirá alrededor de treinta libros.
Es colaborador en la publicación mensual Artiempo, dirigida por el crítico de arte Osiris Chierico, en la que publicará una extensa entrevista a Jorge Luis Borges.
1969
Es becado por la Universidad de Iowa para participar del "International Writing Program". A los cuatro meses renuncia a la beca y viaja a Caracas y, luego, a Roma.
La editorial Sudamericana publica la novela "El amhor, los orsinis y la muerte".
"De los posible narrativos de ‘Siberia blues’ –que en este caso figuran inversamente a lo ‘real’ de la narración–, se genera la escritura de ‘El amhor, los orsinis y la muerte’. Todo relato inaugura primariamente una propuesta de posibles narrativos que alcanzan su culminación en la última palabra del texto. A medida que las palabras se combinan, se derogan progresivamente las otras posibilidades para acabar sólo en una. ‘Siberia blues’ invertía esta operatoria tradicional para proponerse como una eventualidad narrativa: su final era un interrogante que la escritura se planteaba a sí misma burlando a los lectores de la ‘trama’. ‘El amhor, los orsinis y la muerte’ retoma esta propuesta para cumplirla acabadamente: un cierre total, una clausura absoluta", escribió Nicolás Rosa, en "El relato de la droga", revista Los libros, Nº 7, enero-febrero de 1970.
Sánchez recordará: "En París hice una adaptación cinematográfica de mi novela ‘El Amhor, los Orsinis y la Muerte’, que le acerqué a François Truffaut. Y él me contestó que era un excelente guión para escribir una novela".
1971
Prepara una antología de textos de Cesare Pavese para la editorial Monte Ávila.
Se instala en Barcelona.
La editorial Seix Barral publica en España, "Nosotros dos".
"Opté, a pesar de mi asco creciente por el boom de la literatura latinoamericana, por tentar Barcelona. Solicité humildemente una traducción en Seix Barral y me contestaron con un montón de dinero como anticipo de la reedición allí de mis tres libros. Un pequeño milagro. Dije, mintiendo, que tenía una novela en marcha (ya no quería ni siquiera escribir) y me pagaron por mes, durante un año, lo que terminó siendo ‘Cómico de la lengua’. Medió bastante alcohol, desaliento total... Después salté a París y volvieron a producirse casi las mismas decepciones, la garrafal brevedad de la vida. En Gallimard, donde hacía informes de lecturas (y donde se publicaron mi primer y mi cuarto libro)...", contó en la entrevista realizada por Pagina/12 en 2001.
1972
"Siberia blues" es publicado en Barcelona por Seix Barral.
Se hace seguidor de los grupos de Carlos Castaneda y Gurdjieff.
"Yo buscaba vivir más. Estaba convencido, en mi enfermedad, de que se podía vivir 300 años. Hoy supongo que da lo mismo. Gurdjieff fue una experiencia decisiva en mi vida. Siempre estaba la muerte como leitmotiv, me parecía mentira que la gente no se diera cuenta de que se iba a morir, eso me pasó siempre, entonces en todos mis libros hay una advertencia: la vigencia de la muerte. Ésa era la épica (…) Viví catorce años dedicado por entero a lo que creía una experiencia iniciática y, ahora tengo que reconocer poco a poco que sólo estaba vinculado con mi inconsciente (a su enorme capacidad de generar conjeturas), y la esperanza intratable que entonces se generó ya carece de fundamento", explicó a Página/12.
1973
Aparece la novela "Cómico de la lengua" (Seix Barral).
Se instala en París. Allí, trabajará como lector para la editorial Gallimard.
1975
La editorial Gallimard publica la traducción francesa de "Cómico de la lengua".
1978
Coordina talleres literarios en Niza (Francia) y en Los Ángeles (Estados Unidos).
Vive como vagabundo en Estados Unidos, donde se ganaba la vida como podía. Durante su ausencia, sus seguidores lo creyeron muerto y realizaron un pequeño homenaje en su nombre.
1986
Regresa a Buenos Aires y se instala en su casa natal, en el barrio de Villa Pueyrredón.
Coordina talleres de escritura y realiza colaboraciones ocasionales en diversas revistas.
"Un día opté por la literatura y dejé todo, cambié de vida radicalmente. Fue una época en que me separé de mi mujer y me casé de nuevo. Mis amigos eran todos poetas: Siccardi, Bayley, Madariaga y Molina. Esas amistades eran una confirmación. Entonces me dediqué a leer mucho: yo fui un buen lector de poesía, más que de novelas. Pero como el poema nunca se me dio, opté por una escritura poemática. Es que a mí me interesó siempre la novela que se vincula con la poesía. Lo demás no me interesa; digo, la novela como historia no me interesa. Hoy por hoy, sólo se escribe y se lee ese tipo de literatura. Será por eso también que no soy muy leído.
- ¿Usted cree que su obra no ha sido bien leída?
–Hay algo de eso. Mi obra no fue entendida. De hecho, ‘Cómico de la lengua’ nunca se editó en Buenos Aires.
- ¿Y por qué?
–No sé. Pasa que mi imagen como escritor es por lo general resistida y esto llega, aunque parezca mentira, al ámbito de las editoriales, donde aparezco como un raro de cierto peligro para el buen negocio de la facilidad y los lugares comunes que tanto abundan.
- ¿Tal vez su enfermedad colaboró con esa imagen de escritor raro?
– Puede ser. Pero ya estoy recuperado. Además, mi enfermedad es clave para entender mi obra", señaló Sánchez en la entrevista realizada por Página/12 en 2001.
1988
La editorial Sudamericana publica su libro de relatos "La condición efímera".
"– ¿No ha escrito nada después de ‘La condición efímera’? ¿Lo ha intentado al menos?
–A veces, por las tardes, cuando voy a un bar que está aquí cerca me permito pensar por un momento en la escritura y es evidente que aparece una leve onda de sosiego, es como si me fuera dado encontrar una épica en esta vida monótona que llevo. Es que nunca en mis libros inventé una historia. Todo ha sido en base a mi vida presente o pasada y esto ahora ya no puede ser. Me quedé sin épica. De todos modos pedí prestado algunas novelas célebres y las leo con la remota esperanza de que me motiven. Pero esas lecturas no hacen más que recordarme desde qué punto de vista escribí mis libros, es decir ‘en contra’ de la novela tradicional, procurando que la prosa fuera nada más que una excusa para llegar a la poesía. El escritor parece siempre un Dios que todo lo sabe y que por lo tanto puede estar en la cabeza y en el corazón de sus personajes, después viene el diálogo y las descripciones del paisaje. A veces tengo una sospecha de Tema, pero no encaja en un ritmo y así giro en redondo sin tampoco la alegría que me deparaba el hecho de escribir. Le repito que no puedo inventar una historia y mucho menos manejarme con los elementos del suspenso que abundan hoy por hoy. Es aquí donde redescubro que me quedé sin épica y sin pasado personal como materia de vida que se transforme en lenguaje", dirá en la entrevista realizada por Lautaro Ortiz, en Página/12, suplemento Radar/Libros, Buenos Aires, 28 de octubre de 2001.
2003
El 15 de abril muere en su casa de Buenos Aires. La policía encuentra el cuerpo dos días después.
"Sánchez hablaba de la poesía como ‘nostalgia de sí mismo’, y decía que ‘la poesía no es otra cosa que reiteración’. Y si no hay nada que reiterar, qué queda, sino una respuesta al exceso de vida pública, acaso el deseo de encontrarse con los amigos que respetaban su silencio, apenas interrumpido por la memoria de alguna traducción perdida para siempre, acaso el deseo de sobrevivir a la propia madre en el propio barrio o de iniciar algún texto que dijera del abismo vivido en las calles, en los tugurios, en los autos abandonados, y la indignación ante los salvadores de la patria, que le quitaron un modesto subsidio conseguido a través de algunos de esos amigos, y la dignidad de quien rechaza una bolsa de comida ofrecida con la mejor buena voluntad. Es que la palabra ya de por sí constituía potencialmente su tragedia, y ‘vivir trágicamente... la perpetuidad de la adolescencia’, como él mismo escribía, y nosotros diríamos, vivir la trágica insinuación de la palabra original, que por ser nueva y repetida es justamente eso, tragedia. Y la tragedia no excluyó el olvido, el ser olvidado, y no sabemos si también el querer olvidar, o el no poder recordar. En la difícil relación con la tradición, que complica casi siempre el ánimo de clasificación académica, Néstor Sánchez abrió el camino de la tradición de la ruptura, algo que inicipientemente ya decía Rodríguez Monegal ante ‘Nosotros dos’ y ‘Siberia blues’. Unos años más tarde, Julio Cortázar, que tanto hizo por él en el plano de una azarosa amistad, al comentar ‘Cómico de la lengua’, le auguraba ‘un nuevo descenso a sí mismo y al mundo’. Ahora, pasado otro tiempo, Néstor Sánchez, y supimos que esto es cierto, ha descendido en sí mismo y lejos del mundo, como en la maravillosa canción mahleriana", escribió Roberto Raschella, en el Diario de Poesía Nº 65, Buenos Aires-Rosario, invierno de 2003.
2004
La editorial Alción publica una reedición de "Nosotros dos".
2006
Paradiso Ediciones reedita "Siberia blues".
2007
Paradiso Ediciones reedita "Cómico de la lengua".