Las entrevistas audiovisuales realizadas por el equipo de la Audiovideoteca tienen inserción en los medios de comunicación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires:
- El programa televisivo "Obra en construcción", emitido desde 2005 en forma periódica por el Canal Ciudad Abierta.
- Los microprogramas radiales "Las Plumas", para FM 2x4.
- El sitio web: una audiovideoteca virtual que permite a los navegantes conocer a sus artistas por medio de videos, audios y textos.
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Cronología
1892
Nace el 29 de mayo en Sala Capriasca (Suiza Italiana).
1896
La familia Storni se instala en la provincia de San Juan.
1900
La familia se traslada a la ciudad de Rosario. Alfonsina debe abandonar sus estudios y consigue trabajo para colaborar con su casa.
1901
Su madre, Paulina, instala una pequeña escuela domiciliaria.
Su familia abre el "Café Suizo", cerca de la estación de tren y con diez años, Alfonsina se dedica a lavar platos y atender las mesas.
Tres años después, el proyecto fracasa.
1906
Muere su padre, Alfonso. Ella consigue un empleo como obrera en una fábrica de gorras.
1907
Llega a Rosario la compañía de Manuel Cordero, un director de teatro que recorría las provincias y Alfonsina reemplaza a una actriz que se enferma. Unos meses más tarde integra la compañía de José Tallavi y sale de gira por el interior del país (Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Santiago del Estero y Tucumán) durante todo un año. Actúa, entre otras obras, en "Espectros" de Henrik Ibsen, "La loca de la casa" de Benito Pérez Galdós y "Los muertos" de Florencio Sánchez.
Según un testimonio recogido por la revista El Hogar, escribe en esa época una obra de teatro "Un corazón valiente", que se ha perdido.
1908
Cuando regresa a Rosario descubre que su madre se casó y vive en Bustinza, otra localidad de la provincia de Santa Fe. Desiste de su carrera teatral y colabora con su madre en la escuela particular.
1909
Comienza a estudiar la carrera de maestra rural en la Escuela Normal Mixta de Coronda.
1911
Se recibe de maestra rural y comienza a trabajar como docente en Rosario.
Se vincula a dos revistas literarias "Mundo Rosarino" y "Monos y Monadas", en donde se publican sus primeros poemas.
Conoce a un hombre casado del ambiente político y periodístico, con quien tiene un romance. Al terminar el ciclo escolar, renuncia a su puesto y, ya embarazada, se traslada a Buenos Aires.
1912
El 21 de abril nace su hijo Alejandro, en el Hospital San Roque (actual Ramos Mejía).
Las dificultades para conseguir un puesto de maestra en Buenos Aires, la empujan a trabajar como empleada administrativa. Es cajera en la tienda A la ciudad de México, en Florida y Sarmiento.
Comienza a colaborar con la revista Caras y Caretas.
1916
Se presenta a una selección en la empresa Freixas, Urquijo y Cía., una comercializadora de aceites y yerbas. Se pedía redacción de "Correspondencia psicológica", como se conocía entonces a la publicidad. Es elegida para cubrir el puesto. "Estoy encerrada en una oficina. Me acuna una canción de teclas… Dictando órdenes a la mecanógrafa, escribo mi primer libro de versos", relató.
Se publica su primer libro de poemas "La inquietud del rosal" (Librería de La Facultad), con prólogo de Juan Julián Lastra.
Frecuenta el grupo literario Nosotros, del que participan también Alberto Gerchunoff, José Ingenieros, Arturo Capdevila y Manuel Gálvez. Precisamente en este medio aparece una de las primeras críticas a su libro:
"Es el libro de una joven poeta y que no ha logrado todavía la integridad de sus cualidades, pero que en lo futuro ha de darnos más de una valiosa producción literaria", aventuraba Nicolás Coronado.
Comienza a colaborar con las revistas El Hogar y Mundo Argentino.
1917
El 12 de junio, el periódico La Idea organiza, en el teatro Minerva del barrio de Flores, el primer homenaje público a Alfonsina. Ese mismo mes vuelve a la docencia como maestra del colegio Marcos Paz, fundado por la Asociación Protectora de Hijos de Policías y Bomberos.
1918
En Buenos Aires, se publica el libro de poemas "El dulce daño" (Sociedad Cooperativa Editorial Limitada).
Recibe una medalla como miembro del Comité Argentino Pro Hogar de los Huérfanos Belgas, junto con Alicia Moreau de Justo y Enrique del Valle Iberlucea.
Publica el texto "Cinco cartas" en la revista Hebe.
1919
La Sociedad Cooperativa Editorial Limitada publica, en Buenos Aires, el libro de poesía "Irremediablemente".
"Los tres primeros libros de Alfonsina (‘La inquietud del rosal’, ‘Irremediablemente’, ‘El dulce daño’) agotaron una retórica, transformada poema a poema en estereotipo exhaustivamente desprovisto de vida. Se le da materialidad (letra dicha, escrita) al silencio como el lugar de la repetición, el parloteo improductivo y abrumador, el ‘repite como un loro’ que se atribuye al hablar de la mujer en los ámbitos domésticos. La autonegación de la palabra (‘Mi palabra, mi acento no tendrá consecuencia’) alude a este decir banal e indica el lugar de una voz dependiente, obsesivamente representada en los primeros libros de Alfonsina en la que pide la palabra de otro y habla con (y desde) esa palabra", escribe Delfina Muschietti en el artículo "Las estrategias de un discurso travesti", publicado en Diario de Poesía Nº 23, invierno de 1992.
Se hace cargo de la sección Feminidades (después, Vida femenina) de "La nota". "Amigas mías, aires nuevos pasan por el mundo. Bello es abrir los pulmones al aire oxigenado, llenarse el pecho de perfume, mirar la vida con claridad desde los planos superiores del pensamiento. La honestidad es una cosa íntima e intangible; ni la ley la aprisiona, ni el concepto público, por vil que sea, la destruye", escribe allí en octubre de 1919. Sus artículos hablan, como indica Muschietti en el ensayo antes citado, "de una transformación colectiva en proceso, de una lucha sin cuartel, de jefes y sometidos, de leyes para cambiar; del surgimiento, en definitiva, de un nuevo sujeto social: la mujer".
La revista Hebe publica su novela corta "Una golondrina", que forma parte de la serie "Cinco cartas".
Obtiene la ciudadanía argentina.
1920
Aparece su libro de poesía "Languidez" publicado por la Sociedad Cooperativa Editorial Limitada).
"Inicia este conjunto, en parte, el abandono de la poesía subjetiva, que no puede ser continuada cuando un alma ha dicho, respecto de ella, todo lo que tenía que decir, al menos en un sentido.
Tiempo y tranquilidad me han faltado, hasta hoy, para desprenderme de mis angustias y ver así lo que está a mi alrededor", escribirá en el prólogo de "Languidez".
Comienza a colaborar en el diario La Nación, bajo el seudónimo de Tao-Lao.
Dicta conferencias en Montevideo, Uruguay.
1921
Comienza a impartir clases en el Teatro Infantil Labardén.
Realiza su primer viaje a Mar del Plata, balneario al que regresará todos los años.
1922
Sufre alteraciones nerviosas y, a instancias de José Ingenieros, viaja a Los Cocos (Córdoba) para descansar.
1923
El Ministro de Instrucción Pública crea para ella la cátedra de Lectura y Declamación en la Escuela Normal de Lenguas Vivas.
Participa de reuniones en el taller del pintor Emilio Centurión, donde conoce al escritor Horacio Quiroga.
1925
La editorial Babel, de Buenos Aires, publica su libro de poemas "Ocre".
Recibe el Primer Premio Municipal de Poesía y el Segundo Premio Nacional de Literatura por "Languidez".
1926
La editorial Nosotros publica, en Buenos Aires, su único libro en prosa "Poemas de amor".
"Se trata de una especie de íntimo diario lírico, escape tan imprescindible para tantas mujeres normalmente sentimentales. Es bien evidente en toda la obra de Alfonsina esa suficiencia de inspiración y deficiencia de arte que hemos generalizado para las mujeres (‘el encelamiento hecho ripio’, así aplasta Borges en 1921 a una poetisa que es presumiblemente Alfonsina). Si esto era así en la obra que ella consideraba literaria, el descuido se acentúa en estas ‘simples frases de estado de amor’ aunque, inversamente, la naturalidad suele salvarlas. Estos poemitas de Alfonsina dan libre curso a sus emociones y alcanzan más de una vez la intensidad y el acabamiento que la creación poética formal solía negarle, justamente en lo que tenía de literario. ‘Poemas de amor’ se constituye así en uno de los más significativos libros de Alfonsina y, en particular, de este momento transicional de su poesía", escribirá el poeta César Fernández Moreno, en "La realidad y los papeles", Aguilar, España, 1967.
Interviene en la creación de la Sociedad Argentina de Escritores.
Comienza a dar clases de arte escénico en el Conservatorio Nacional de Música y Declamación.
Trabaja también dando clases de castellano y aritmética en la Escuela de Adultos Bolívar.
Se une al grupo que se reunía en La Peña, del Café Tortoni, liderado por el pintor Benito Quinquela Martín. "Con la asistencia habitual del presidente Alvear y de su esposa, en La Peña recitaron sus poemas Francisco Luis Bernárdez, Baldomero Fernández Moreno, Juana de Ibarbourou, entre muchos otros. Roberto Arlt leyó su primer cuento y fue recordada por largo tiempo la charla que dio Luigi Pirandello y finalizó con los tangos que cantó Carlos Gardel (…) Activa participante de la vida literaria, la poetisa está a sus anchas en estos encuentros mayoritariamente masculinos", señala Judith Gociol en su libro "Alfonsina Storni. Con-textos".
1927
El 10 de marzo se estrena en el teatro Cervantes su obra de teatro "El amo del mundo", basada en su novela "Tu me quieres blanca". Aunque la obra sólo estuvo en cartel tres días, fue publicada en la revista Bambalinas.
1930
En compañía de la actriz Blanca de la Vega, viaja a España, y dicta conferencias.
1931
Se publican sus "Dos farsas pirotécnicas: Cimbelina y Polixene y la cocinerita" (Cooperativa Editorial Limitada).
1932
Viaja a España junto a su hijo.
Empieza a colaborar en el diario Crítica.
1933
En la Peña del café Tortoni conoce a Federico García Lorca, quien se quedará en Buenos Aires hasta febrero del año siguiente.
1934
La editorial Tor, de Buenos Aires, publica el libro "Mundo de siete pozos", donde abandona la rima y frecuenta el verso libre.
1935
Se le diagnostica cáncer de mama y es operada el 20 de mayo.
1936
Se suicida Horacio Quiroga. Esta noticia, sumada a su enfermedad y, más tarde, al suicidio de Leopoldo Lugones, le provoca una depresión que se manifestará periódicamente.
"Morir como tú, Horacio, en tus cabales / y así como en tus cuentos, no está mal; / un rayo a tiempo y se acabó la feria… / Allá dirán (…) No se viven en la selva impunemente, / ni cara al Paraná. / Bien por tu mano firme, gran Horacio…", escribe Alfonsina en 1937, en su poema "A Horacio Quiroga".
1938
Se publica "Mascarilla y trébol", su último libro (Mercatali).
"Alfonsina se coloca del lado de la trasgresión de las normas, al mismo tiempo que explota al máximo, hasta la reiteración y el agotamiento, las normas literarias tardorrománticas y modernistas o decadentistas. Opera su trasgresión en un plano, mientras que afirma su fidelidad en otros: no todas las rupturas pueden ser realizadas al mismo tiempo o, mejor dicho, una mujer en Buenos Aires, en las primeras tres décadas del siglo XX, no está en condiciones de dar sus batallas en todos los frentes. El cambio poético en la obra de Alfonsina, sobre todo en la posterior a mediados de 1930, marca los progresos de un aprendizaje literario: después de la consagración en el público más amplio al que podía esperar un poeta, los giros estéticos de ‘Mundo de siete pozos’ y ‘Mascarilla y trébol’. Esta nueva versión de su poesía hubiera sido impensable veinte años antes, cuando Alfonsina debía conquistar Buenos Aires, legitimar sus derechos privados, ser recibida como, para decirlo con Giusti, ‘compañera honesta’ de otros intelectuales, hacer aceptable, en un medio social pacato, su erotismo", escribió Beatriz Sarlo en "Una modernidad periférica: Buenos Aires 1920 y 1930", Nueva Visión, Buenos Aires, 1988.
El 18 de octubre, viaja a Mar del Plata. Desde allí, envía dos cartas: una a su hijo, Alejandro, y un "Poema de despedida" al diario La Nación. A los 46 años siente que la abruma la desesperación y decide suicidarse. Escribe su último poema, "Voy a dormir".
"Dientes de flores, confía de rocío, / manos de hierbas, tú, nodriza fina, / tenme puestas las sábanas terrosas/ y el edredón de musgos escardados.// Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame. / Pónme una lámpara a la cabecera, / una constelación, la que te guste, / todas son buenas; bájala un poquito.// Déjame sola: oyes romper los brotes, / te acuna un pie celeste desde arriba / y un pájaro te traza unos compases// para que te olvides. Gracias... Ah, un encargo, / si él llama nuevamente por teléfono/ le dices que no insista, que he salido..."
Sus biógrafos aseguran que saltó al agua desde una escollera el 25 de octubre, en horas de la madrugada. Esa mañana, dos obreros descubrieron su cadáver en la playa.
Tal como señala Beatriz Sarlo en el prólogo al libro "Poemas de amor", 1988, el suicidio de la escritora es "un acto coherente que había reivindicado la libertad de decisión de hombres y mujeres sobre sus cuerpos".
Coherencia fue precisamente la palabra que eligió su hijo Alejandro para hablar de la actitud con que Alfonsina tomó la muerte: "Mi madre siempre había sido coherente, y lo fue también en la muerte. No estaba para morir en una cama y tenía tres meses de vida. Sabía que si se dejaba estar llegaría un momento en que no tendría energías para quitarse la vida", en una entrevista realizada por Alejandra Correa, publicada en Viva, en mayo de 1995.